Momento de celebrar, de ir por comida y descansar. Después de ganar la copa, decidimos reservar un lugar para poder reunirnos y disfrutar de una cena en familia.

Al terminar la noche, teníamos stickers muy graciosos de algunxs Coyotes, fotos de Carlo dormido, las palabras de nuestra presidenta que muy orgullosa levanta la copa y nos anima a seguir por más. Posteriormente, cada uno empezaría a viajar pues se avecinaba una liga, la primera que jugaríamos oficialmente como club en Lima.

Retomamos los entrenamientos sabiendo que el fin de semana nos tocaba un partido importante, sumado a una reunión de análisis en casa de Andrés donde por primera vez escuchamos el “Haka” del equipo, un cántico hermoso acompañado de emociones que demuestran el amor que tenemos por este deporte y por el equipo. Debido al espacio y para evitar hacer ruido excesivo, nos trasladamos a un parque cercano para poder practicarlo; a pesar que casi ninguno sabía la letra, lo intentamos una y otra vez hasta que se pudo decir “mañana nos saldra mejor” y con ello cada uno se fue a casa para
descansar.

El campeonato se desarrolló en el Callao; a pesar de la distancia lejana para algunxs de nosotrxs; lxs Coyotes nos organizamos y llegamos a tiempo. Saludos van, saludos vienen; el estadio estaba repleto de jugadorxs de cada uno de los equipos limeños, mientras que en la mente de lxs Coyotes la emoción de pisar la cancha, jugar como unx Coyote y los nervios del primer y único partido del día se hacía cada vez más efervescente.

Era el momento de nuestro “haka”, a todo pulmón y con el corazón latiendo a mil por hora, nuestro canto de guerra nos llenó de fuerzas e inyectó de adrenalina para lo que sería nuestro debut en tierras capitalinas. Todxs preparadxs; vinchas, bucal, bastones; y a pesar de aún arrastrar con las lesiones del torneo en Arequipa, el equipo esta listo para la competencia.

Nuestro primer encuentro fue contra el equipo Black Basilisks; quemadas en los momentos justos, pases precisos, cada jugadorx siendo el complemento del otrx para así formar un equipo que, luego de varios puntos, ven al árbitro conceder la atrapada válida por el equipo rival y cerrar el partido con un marcador a favor nuestro de 200-90*.

¿Quedó claro que nos encanta compartir cenas / almuerzos? Este día no fue la excepción!
Muy orgullosxs y felices de nosotrxs, lxs Coyotes teníamos que prepararnos para la siguiente fecha, pues ganar el partido contra los Basiliscos no nos garantizaba un puesto ganador al final de la Liga; con dos partidos por jugar, este día solo fue el primer paso.

Sábado, 1 día antes de la última fecha del torneo. Nos reunimos en casa de Denisse para un análisis de partidos e identificar jugadas que mejorar, “pueden llevar snacks para picar entre todos” fue lo que mencionaron al convocar la reunión, y así fue como al final de la noche la mesa de nuestra anfitriona termino llena de bocaditos saludables (y no saludables por montones también). Al término de la reunión, aprovechamos en hacer un video corto y darle ánimos a un pequeño deportista del quadball en USA que nos había visto en redes sociales y se encontraba lesionado. A descansar.

Domingo, segunda y última fecha del torneo; con todo lo que implica cada competencia, lxs Coyotes estábamos preparadxs. En las gradas con algo de música, venta de kekes, tamales, palomitas de maíz y chocotejas; ese día descubrimos las habilidades de venta que tienen nuestrxs jugadorxs; al ritmo de RBD y música moderna, cantando llenxs de sentimientos… llego el momento de jugar.

Nuestro segundo encuentro es versus Leones, y con una fuerte baja por lesión en nuestra capitana Cindy; sabíamos que los partidos no estarían nada fáciles. Entre muchos tackles, golpes y estrategias que desde los límites del campo Tomás comandaba, obtuvimos como resultado después de varios minutos de juego la atrapada válida de nuestrx coyote Aldair, la emoción de correr al centro celebrando es más que gratificante, pues el esfuerzo de cada jugador es evidente.

El segundo y último partido fue contra Inti Warriors; un partido que definía si éramos campeones. Estábamos tan cerca y a la vez tan lejos; de los partidos en los que tienes los nervios de punta todo el tiempo; el marcador pasó de estar a favor nuestro a un empate; y acto seguido a tan solo un punto de diferencia, estábamos bastante cansadxs y cada jugada o punto era celebrado a más no poder; sabíamos que un error podría alejarnos del trofeo y así llego. Una tarjeta roja por acumulación de amarillas contra nuestro guardián Anthony, una lesión muscular en nuestro cazador Franco, y los niveles de estrés por las nubes hicieron que el partido se complicara y extendiera mucho más de lo que teníamos pensado.

Es curioso como la mente actúa cuando se esta cansadx, llenx de adrenalina y ansiedad; curioso, porque nos lleva al límite de pensar que no seremos capaces de lograr nuestro objetivo. Pero el esfuerzo, la garra y el corazón que cada Coyote, dentro y fuera del campo, le puso a cada jugada, pudieron más. En una jugada rápida y complicada, Aldair atrapa la snitch; mientras que en gradas familiares y amigos vitorean a todo pulmón BLUE SHARDS, quienes junto a lxs jugadorxs en cancha y en banca, estábamos consumidxs por la ansiedad de saber si era, o no, una atrapada válida. Elevamos las manos al cielo y empezamos a moverlas de lado a lado con el objetivo de enviar nuestras vibras positivas a la situación, después de varios minutos de suspenso… se oye decir “THE CATCH IS GOOD».

Somos CAMPEONES LIGA CLAUSURA HANAN PACHA 2022, y logramos obtener el cupo para participar de la final regional de Lima a finales de año.

Orgullosxs y con las emociones aún a flor de piel tocaba el momento del feedback. Éramos conscientes de que cometimos muchos errores y que aún tenemos mucho por mejorar y aprender; cada entrenamiento, cada vuelta al campo y cada ejercicio es un avance en nuestrx performance, y lxs Coyotes no pararemos hasta lograr nuestros objetivos.

Las próximas competencias son un nuevo reto, reto que estamos dispuestos a aceptar.

¡Hola!