La tan anhelada final regional fue el 18 de diciembre. Como Coyotes, somos consciente de todo el esfuerzo que le ponemos a cada entrenamiento, desde el físico, mental y emocional… La confraternidad que en pocos meses se pudo lograr: una unión perfecta de pequeños fragmentos; el momento, lugar y día estaban a un abrir y cerrar de ojos, los nervios cada vez más intensos, la idea de saber que todxs estaríamos presentes inyectó un extra de emoción, porque era vital e importante compartir de este día, así sea a la distancia.
Pues como familia teníamos un objetivo: y la copa lo definiría… curiosamente el primer partido o el segundo.
Durante el calentamiento previo al partido que definiría si la copa era nuestra o no, pasábamos lista de asistencia y replanteábamos algunas estrategias, cada Coyote sabía que daría lo mejor como hasta ahora lo veníamos haciendo.
Pudimos ver que nuestro sponsor oficial se hacía presente con los hidratantes y snacks ofrecidos, confiando en nosotrxs y a su lado, desde las graderías, todos los ánimos a más no poder del comité familiar… Así es, Blue Shards cuenta con un comité familiar que unido en un solo cantar dejaba el alma animándonos, sin importar cual fuera el resultado. Ante tan lindo gesto nuevamente caemos en cuenta que este equipo cuenta con todo lo que hace falta para lograr cada uno de sus objetivos.
Cada Coyote; dentro y fuera de cancha está totalmente preparadx para ser el cambio inmediato si así se necesitara, por lo que con ello a favor, agotamos todos nuestros recursos en el partido. Teniendo como rival al equipo Inti Warrior; el partido y el campo con el césped sin podar, nos regala un momento gracioso de la mano de Aldair, nuestro cazador, quien en el transcurso de un escobas abajo y un segundo previo antes de retomar el juego pide que por favor lo ayuden a buscar su bastón; todxs lxs jugadorxs con la mirada al piso buscando hasta encontrarlo con una sonrisa; de tantas que este maravilloso deporte nos brinda.
El partido debía seguir, alegrías, nervios, muchos sentimientos encontrados y por su puesto, angustia. Carlo acababa de atrapar la snitch y con las manos al cielo cada miembro que conforma Blue Shards dejaba sus buenas vibras para que luego de unos minutos infinitos den por finalizado el partido con un “atrapada válida”. Después de tanto esfuerzo, de cada gota de sudor, cada entrenamiento, golpes, lesiones, risas, después de todo Blue Shards es nombrado Campeón Regional del 2022. Emocionadxs corremos al centro y celebramos, gozando del momento; luego de las fotos, la premiación correspondiente y los saludos de parte de nuestrxs rivales, nos despedimos.
Para lxs coyotes la idea de vernos pronto estaba presente puesto que la premiación anual del equipo estaba pendiente y llenaba de ilusión a cada integrante del equipo. Eso sumado a la realización del clásico “Amigx Secreto” cerraba un año lleno de satisfacciones para todxs.
Previa coordinación con el lugar donde se realizaría las premiaciones, todo estaba listo. Unx a unx lxs Shards íbamos llegando poco a poco, vestidos o con algún accesorio azul. El momento especial de la noche llega de la mano de cada miembrx de Mesa Redonda (administradorxs del equipo) quienes nos brindan hermosas palabras que confirman estamos dentro del equipo correcto. Cada jugadorx pasó a recibir su reconocimiento. Acto seguido se dio pase a la revelación de lxs amigxs secretxs; un agradable momento que cerraba este día.
Con obsequios, diplomas de honor, medallas y comida sobre la mesa pasamos a disfrutar de la velada, de esta manera Blue Shards Quadball Club cierra el 2022 dando visión a lo que el 2023 tiene preparado para nosotrxs, objetivos que cumplir se van trazando.
Una familia, una meta: la internacionalización.
