Luego de comprar snacks, carne, pollo, chorizo, hot dog, panceta, ensaladas… lxs coyotes empezamos el camino a casa de Tomás y Cindy.
Cada unx con algunas guarniciones empezamos a colocar todo en la parrilla, descubriendo las habilidades de nuestra presidenta Lorena para prender el carbón en tiempo récord y también la de Viviam quien prácticamente fue ordenando todo para que no se quemara.
Entre muchas risas y después de satisfacer con alimentos al cuerpo agotado de nuestrxs jugadorxs, empezamos con las dinámicas de integración, esta actividad consistía en adivinar qué coyote estaba al otro lado de la manta pero grande fue nuestra sorpresa al darnos cuenta que lxs coyotes somos buenxs jugando quadball pero muy malos en memoria de nombres y respuestas rápidas, lo cual provocaba muchas risas y carcajadas. Nuestra siguiente actividad fue charadas, juego que puso en evidencia la química entre coyotes y sus capacidades de relacionar acciones con películas, personas y/o situaciones.
El momento del feedback llegó, nuestro DT Tomás empezó resaltando las jugadas que cada unx de lxs presentes tuvo; sumando también consejos sobre cómo mejorar algunos puntos. Asimismo refirió indicaciones a lxs coyotes que estuvieron fuera de cancha. Tomás cerraba su discurso mencionando lo orgulloso que se sentía de todo en equipo.
Para cerrar con broche de oro este día, nos juntamos a cantarle a nuestrx Tito Coyotitx su “cumpleaños”. Con torta de chocolate en mano, nos dirigimos a casa para poder descansar y mentalizarnos a lo que nos esperaba en los próximos días.
Se nos aproximaba la final regional y sabíamos que los entrenamientos futuros serían igual o más importantes como cualquier otro. Con eso en mente, el área de deportes programó un entrenamiento aún más temprano para poder tener una clase magistral de vendajes dirigida por Doris, compañera de Alchemist Dragons, a quien le estamos inmensamente agradecidxs, ya que sin dudarlo aceptó amablemente enseñarnos distintas técnicas básicas para prevenir y/o tratar lesiones en pro del cuidado propio y de nuestrxs compañerxs. Llegó el momento de poner en práctica lo aprendido, en parejas y con las zapatillas fuera, ¡empezamos!
Algunxs coyotes lo lograron al primer intento; otrxs a la segunda o tercera vez pero todxs siempre con la disposición de seguir aprendiendo. Terminada la clase, llegó el momento de entrenar para poder darlo todo en nuestro partido de la final regional.
Entre toda la adrenalina del torneo de fin de año nació una idea hermosa como actividad de cierre del año y la primera de este tipo; nuestrx primera actividad de ayuda social se ponía en marcha, ayudar a costear los distintos tipos de terapia para niños con TEA. Nuestro método de recaudación fue realizar un bingo virtual. Se repartieron cartillas a cada jugadorx para que pudieran venderlas; y es así es como más de 200 cartillas de bingo fueron vendidas.
Las personas que nos apoyaron estuvieron conectadas alrededor de tres horas y disfrutaron de una noche muy amena. Queremos resaltar el esfuerzo detrás de todo esto: buscar los premios, vender cada cartilla estando tan cerca de fiestas y enfocadxs en la final regional; cada esfuerzo con amor y compromiso de parte todxs lxs coyotes nos enseña que este equipo puede lograr todo lo que se proponga.


Que genialidad todo espero la sgt crónica con ansias 😄
Nunca había jugado bingo desde un bus jajajs pero, ha sido bonito recordarlo 😂💙
No soy de ganar usualmente algo, me emocionó haber ganado el apagón jajaja desde el bus, apretado, pero valió la pena 🙂
El mejor bingo que he jugado y gané!!!!